AC EN LA CONVENCIÓN "PROSECCO"


ANTONIO CARRARO EN LA CONVENCIÓN "PROSECCO"
(Tractor People Magazine, n° 02-2018)

El "Prosecco" simboliza cada vez más la vida y el motor de la economía local en la zona de la Marca de Treviso. Por esta razón, AC pretende hacer su propia contribución a las iniciativas "culturales" del prosecco, empezando por la convención en el CIRVE de Conegliano (el Centro Interdepartamental para la Investigación en Viticultura y Enología), convocada por la Banca della Marca el pasado mayo. Durante este encuentro, el mundo de la formación se mezcló con el mundo de la información, de las finanzas, de la agricultura y de la industria, para lograr un desarrollo económico consciente y sostenible, a la luz de la difusa popularidad de los nuevos métodos de cultivo de la agricultura biológica. El evento (patrocinado también por AC spa) fue organizado por la Banca della Marca junto con el Consorcio de defensa de Treviso y Belluno y la editorial El Informador Agrario.
 
Los datos estadísticos confirman el periodo próspero que están viviendo los espumosos (producción: + 6-7 % al año) a nivel mundial, y el Prosecco en particular, con una exportación que superó en 2017 los 3 millones de hectolitros, en contraposición con la estabilidad de sus competidores, el Champagne y el Asti (alrededor de 1 millón de hl) y el declive del Cava (cerca de 250.000 hl). Se prevé que la producción del Prosecco siga persistiendo de manera estable en un futuro, por lo que el Consorcio aumentará la superficie de producción de aquí a 2021. Entre los objetivos del Consorcio está la sostenibilidad a través de la producción biológica, aprovechando los principios de la agricultura de precisión gracias a una aplicación que geolocaliza un terreno concreto, e informa a tiempo real de la situación agraria y meteorológica, el nivel de riesgo fitosanitario y el efecto de los procedimientos efectuados o simulados con diversos agrofármacos autorizados para dicha área. Según los productores principales del Prosecco, la sostenibilidad se ha convertido en una senda obligatoria que resulta posible gracias a las inversiones en investigación, en innovación y en la compra de maquinarias con un impacto ambiental bajo, destinadas a reducir el uso de fitosanitarios.